viernes, 18 de septiembre de 2015

Mis disculpas

Hoy he pasado un día horrible.
He llorado y llorado.
He gritado.
Me he desgarrado la garganta gritando.
Estoy afónico y aún me quedan muchos gritos y pena que soltar.
Estar pasando por ésto con la edad que tengo me parece adecuado.
Tal vez, si tuviese menos años y menos experiencia no podría superarlo y créeme, me está costando un huevo.
He arrastrado a alguien en mi proceso de descubrimiento del dolor y eso si que me jode. Si estás leyendo esto, te pido disculpas.
Jamás debí ponerte en esta situación.
Imagínate, un tipo de cuarenta y uno llorando a moco tendido, sentado en el borde de un muelle mientras la lluvia le cala hasta los huesos.
¿Se puede caer más bajo?
Pues si, si se puede.
Ese tipo de cuarenta y uno en su descanso para comer se mete en su coche, se fuma un porro y se pone a gritar hasta que se queda dormido.
Patético.
En fin es lo que hay.
Si te soy sincero solo escribo esto para que sepas que si no escribo más en el blog es porque no me encuentro nada bien.
A veces tengo ganas de desaparecer pero no me entiendas mal. No quiero dejar de existir, creo que soy demasiado cobarde para suicidarme. O demasiado valiente, no lo sé.
Lo que quiero es irme.
Visitar otros paises.
Equivocarme.
Enamorarme con libertad.
Reir y llorar sin mirar atras.
No sé.
Tal vez si me lees, puedes entenderme.

Discúlpame.

Espero seguir en contacto

jueves, 27 de agosto de 2015

Rabia

Siento rabia.
Mucha.
Es tan atroz, salvaje y primitivo ésto que siento por dentro, que me consume el alma.
Esta rabia tiene unas brutales ansias devoradoras; me está despedazando y duele.
Sus dentelladas desgarran mi espiritu arrancándole girones sin piedad.
Esos dientes astillados se hincan en mi interior y se alimentan de mi pathos.
Eso es lo que busca la rabia; se alimenta de mi sufrimiento.
Lo se porque la he visto.
Está agazapada en el fondo de mi pupila derecha; es horrible y enorme. ¿Cómo algo tan grande puede estar escondido ahí, en un sitio tan pequeño?
Es negra y de su repugnante piel brotan cuchillas oxidadas y cristales rotos. Sus garras estan clavadas en mi globo ocular.
Siento su mirada a través del espejo y me da miedo. Conozco esa mirada.
Es la mía.
Lloro aterrado.
Las lágrimas arrasan mi rostro.
Tengo ganas de gritar hasta sentir el sabor de la sangre en mi boca. Gritar hasta perder el conocimiento.
El corazón late desbocado por el miedo, la vista se me nubla.
La rabia va hacia el corazón y lo atenaza con su cola de alambre de espino lacerándolo.
Se mueve muy rápido y hace mucho mucho daño.
Creo que no habrá paz para mi y mi pobre alma esta noche.
Procuraré pensar en ella y vigilarla de cerca.
A lo mejor se siente sola. Intentaré hacerme su amigo y hablaré con ella para comprenderla. Tal vez me cuente algo que no sepa.
Le daré un beso de buenas noches aunque me corte los labios.
Espero que se duerma pronto.

Nos veremos pronto.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Indeseable

Cuando llegas a un lugar, se hace el silencio y la gente se envara como si tuviesen un palo metido en el culo sabes que sobras.
Se confirmarán tus sospechas cuando anuncies que te marchas; de repente todo el mundo se anima y te pregunta que por qué tan pronto y gilipolleces por el estilo.
En realidad nadie te quiere allí, eres el puto aguafiestas, el tipo sombrío que todo lo jode. El paria de la familia, el apestado, el cabrón de turno.
El Malo.
¿Y sabes qué? Resulta que ese tipo soy yo.
Hoy lo he comprobado.
Y encima hoy he apartado a todos los que me importaban de mi vida.
Que se le va a hacer, como decía Mano Negra "si la vida me da palos, yo la voy a soportar"
Con dos cojones.

Nos vemos pronto.

viernes, 14 de agosto de 2015

Oscuridad y Soledad

Hola.
Dicen que soy inmortal. Ojalá fuese cierto, en serio, me gustaría mucho serlo.
Siiii, ya se el viejo rollo de que verías morir a tus hijos y seres queridos y todo eso pero, coño, es un precio pequeño por vivir para siempre.
Pero no es eso lo que te voy a contar.
Quería contarte algo acerca de la soledad, la oscuridad y la necesidad que tengo de ambas.
Soledad; parece una palabra fría y terrible. Casi da miedo.
Cuando la escucho, la leo o la escribo siempre la imagino como una masa de color gris azulado, parecido a una nube de tormenta.
Ya a estas alturas sabrás que mi mente tiene procesos incomprensibles hasta para mi así que no se qué es lo que me lleva a asociar esa palabra con esa forma abstracta y esa tonalidad de gris.
A lo que iba, me parece triste que alguien se asombre cuando digo que necesito estar solo. Cuando le comento a alguien "normal" que necesito pasear solo en la oscuridad de la noche, a solas con mis pensamientos, me mira raro.
Sí, la reacción es casi siempre la misma; además suele venir acompañada de la pregunta: ¿y si te pasa algo?.
Otros "normales" más inquisitivos pueden incluso preguntarte: ¿Y por qué necesitas eso?
De verdad, es increible.
A menudo siento la necesidad de salir de casa para pensar acerca de mi vida en un entorno externo y de aparente libertad. Desterrar mi alma de un entorno artificial para devolverle el espectáculo de la oscuridad. Mostrarle a mi espíritu que su verdadero techo está plagado de estrellas ardientes, de violencia cósmica, de muerte y creación.
¿Me vas a decir que tú no sientes esa necesidad?
Al parecer salir de noche sigue perteneciendo a los crápulas y otras gentes de mal vivir. Parece un acto exclusivo de las personas que tienen algo que ocultar, asesinos y maleantes, gentes de baja estofa y otros delincuentes.
Además, ni se te ocurra salir si tienes que trabajar al dia siguiente, que ya no serás una persona de provecho.
Que asco.
En realidad el problema no es mío, el problema lo tienen los "normales" que te miran desde lo más alto de su iluminado faro de fingida dignidad, virtud, decoro y respetabilidad.
Que les jodan.
Esos son lo típicos que te dicen que drogarse es ilegal y que está mal pero desde que tienen ocasión se van a Thailandia a follarse a niños.
Fucking sons of a bitch.
No he pedido a nadie que me entienda, ni que comparta mis gustos.
Sólo pido un poco respeto aunque tampoco es que lo merezca mucho.
Me gusta la oscuridad y si a ti no te gusta lo siento por ti.
Me parece un entorno cálido, una especie de útero materno cósmico e inconmensurable. Mi alma viene de ahí y la tuya también. Todos venimos de ella y ella nos acogerá siempre que se lo pidamos.
Ella es La Gran Madre y cuando se viste de estrellas está preciosa.
Y cuando se torna cómplice y misteriosa
está más linda aún.
Cuando duermes te envuelve entre su cálidos brazos, te acuna y te canta hasta que despiertes.
Es una nodriza abnegada.
Una amante amorosa.
Me gusta la oscuridad tanto como algunas personas a las que amo.
Para mi, ella es algo vivo.
Piénsalo y pregúntate esto: ¿son éstos los desvaríos de un tipo muy fumado o este hijo de puta tiene toda la razón?
Lo primero que pienses será la respuesta correcta.

Seguiremos en contacto.

sábado, 1 de agosto de 2015

Tiempo de Muerte

Hola.
Por último sólo me ocurren pequeñas desgracias.
Una de ellas es el paso del tiempo.
Si ya se que nos pasa a todos pero este es mi blog y lloro si quiero.
Y en eso estoy.
Lo que digo es que ahora me falta tiempo.
No, en realidad no es eso, no es que me falte. Lo que quiero es que no exista.
Me jode cuando el paso del tiempo interrumpe una fascinante conversación.
Ahí estás tú, en una especie de limbo onírico, perdido en la suave cadencia de la voz de tu interlocutor, contemplando los gestos que utiliza para apoyar su discurso, maravillado con todas esas viejas anecdotas que te muestran lugares desconocidos. Todo es tan mágico; una especie de cálido y lento sueño veraniego.
De pronto, algo, no se qué es, te despierta de esa dimensión a cámara lenta para precipitarse todo a una velocidad de vértigo y traerte de vuelta.
Es como si hubieses salido del reino del tiempo, de su campo de influencia, pero el tipo siempre te encuentra con esos sabuesos que ha sabido entrenar para controlarnos.
¿Quién coño habrá pensado que era una buena idea medirlo todo?
El paso del tiempo es el mejor invento de la Muerte.
Que cabrona y que lista.
Imaginate a la Muerte, paseando un día por la tierra, le da por mirar al cielo y ¡bang!, en su mente estalla una idea fantástica. Mira a su alrededor, ansiosa por contarle a alguien su nuevo invento, y se encuentra a un tipo, un brujo del neolítico. El tipo parece listo así que tal vez él pueda apreciar la maravillosa simplicidad de lo que se le acaba de ocurrir, piensa ella que aún es joven en esta tierra.
En efecto, el tipo es listo. Le parece que su idea no sólo es buena, es un método definitivo para acabar con la incertidumbre que se le plantea cada vez que piensa en los periodos de oscuridad (la muerte le dice que eso se llama noche). Podrá saber de antemano cuando tardará en salir el sol y cuanto tardarán en crecer las cosechas. Cuánto le queda para envejecer y cuánto ha vivido.
La Muerte, tan bella y hermosa que duele, le cuenta eso y más, y el pobre brujo enamorado de la oscura dama, le hace caso y nos condena a todos para siempre.
Es normal, cuando la Muerte quiere puede ser muy persuasiva.
Tan bella y hermosa es, que corta la respiración y cuándo te sonríe con ese mohín tan adorable sabes que estás perdido.
No deja de ser una bonita historia de amor.
Menos mal que a veces tenemos esos ratitos de escape en los que somos inmortales.
Que bueno es escaparse de la muerte de vez en cuando.
¿No piensas lo mismo?

lunes, 27 de julio de 2015

Breve

Solo unas breves palabras.
Vivo tiempos difíciles. Todo va tan rápido que me agobia.
Yo tengo otro tempo.
Voy más lento y encima en dirección contraria.
Que cosas tiene la vida, ¿eh?
Imagínate.
El caso es que no se cómo acompasarme con ese ritmo.
Uauuu, esta maría es muy fuerte...

Seguiremos en contacto

domingo, 26 de julio de 2015

Patadas cósmicas en el culo

Dicen los viejos provervios que cuando uno hace magia, dios, el universo, o su puta madre te lo devuelve multiplicado por siete.
Me gusta el siete, de hecho, tengo tatuados siete sietes en mi piel, aunque eso no viene a cuento ahora.
Lo que digo es que es una putada eso de la retribución septuple o como se llame, si es que tiene nombre.
Por eso es importante saber hacer magia.
Cuando uno se pone a enredar con los hilos del Caos tiene que saber lo que está haciendo si no, se expone a sufrir en sus propias carnes los efectos septuplicados de su hechizo.
Aunque hay HECHIZOS y hechizos, claro.
Los hechizos, con minúsculas, son encantamientos mezquinos, ya sabes, amarres, mal de ojo y toda esa grotesca mierda tercermundista. Es magia egoista, fría y vulgar. No es bonita. Es todo sangre, pelos y escupitajos. Son cosas rígidas e inertes.
Dan miedo.
En cambio, los HECHIZOS son auténticas obras de arte. Son sortilegios brillantes y luminosos. Son auténticos incendios desbocados de Voluntad. Te sientes formar parte del universo. Es como follar con el Caos y eyacular magia caliente en su vientre de fuego. Están vivos y suspiran en tu boca.
Dan más miedo aún.
Los primeros me interesan por sus características culturales.
Los segundos me interesan por muchas cosas más.
Pero como te iba diciendo, si juegas con eso y lo haces bien ya te puedes ir preparando porque te vas a cagar. Recibirás siete mágicas patadas cósmicas en tu culo que te marcarán de por vida.
Es una putada pero me parece justo.
Lo asumo y lo acepto.
Claro. Imagina todo lo que tienes que desordenar para agradar al Caos; mover todas esas subpartículas porque a ti te sale de los cojones imponer tu Voluntad sobre la del universo. Coño, todo ese estropicio interdimensional ha de tener un precio o ¿qué pensabas?
Que te viene multiplicado por siete, pues poco es.
Haz lo que quieras que yo haré lo propio, parece querer decir el Caos,
Y eso me gusta, "Haz lo que quieras, será toda la Ley", decía Crowley, cuánta razón tenía el Frater Perdurabo.
Es la pura esencia de la Libertad.
En fin... no se por qué, pero te quería contar esto.
Tengo sueño.

Seguiremos en contacto.

viernes, 24 de julio de 2015

Bocadillo de pata

Aquí estoy de nuevo.
Te escribo desde la barra de un bar de mala muerte que huele a borrachera y fritanga.
Son las dos y pico de la mañana; en el cielo hay una media luna perfecta, lo se por que la vi antes de entrar. ¿A dónde habrá ido a parar la otra mitad?
Mientras espero a que me sirvan un bocadillo se me pasan por la cabeza ideas, miles.
Estoy muy colocado de Dr. Grinspoon; espero poder llegar a casa bien. Si no, que sirva este post como despedida.
"Adios mundo cruel, se me secó el corazón y así no quiero vivir"
Qué melodramático soy.
Pero ¿te imaginas que muero?
Bueno, tal vez nunca llegues a saberlo.
"Bienvenido a tu realidad"
Joder, cómo duele. 
No duele el hecho de que te recueden eso, no. Lo que duele es que alguien pueda pensar que alguna vez te has ido de ella.
Sé que es un concepto un poco difícil de entender.
Es normal.
Debido a mis circunstancias; eso de estar preso y todo eso.
La música del bar, una mezcla bachatovervenera, me tiene hasta los cojones, hace que todo sea aún más decadente.
¿Sabes que quiero ser escritor?
Imagino ahora a Bukowsky y pienso que jamás podría llegar a acercarme ni lo más mínimo si en los bares cutres ponen esta mierda.
A lo que iba.
Si tú te pusieses en mi lugar...
El camarero tarda un montón y a mi lado se ha puesto una pareja de chiquillajes hablando de peleas, diversión y felicidad.
¿Peleas? ¿Diversión? ¿Felicidad?
Game over, baby. Esto se va al carajo a toda hostia.
Pedí una cerveza y me la pusieron de inmediato pero para el bocadillo están tardando mucho; no se, tal vez están matando al cerdo.
Miro a mi alrededor. Los chiquillajes, a su bola, con esas putas gorras de mierda, al fondo de la barra un tipo oscuro y amargado.
Es un espejo, soy yo.
En una mesa, dos parejas charlan en voz baja inclinándose sobre sus consumiciones.
¿De qué hablarán?
Ni puta idea.
Tal vez hablen de cosas triviales, ya sabes, follamos en vuestra casa o en la nuestra. No, mejor en la nuestra, así veis el potro de tortura nuevo, a esta zorra le encanta.
No, lo más probable es que hablen del trabajo y toda esa mierda.
Vuelvo a esto. No se ni que te decía. Da igual.
Hace un rato, mientras fumaba, leía un adorable fanzine que compré hace poco. Tan espectacular y sombrío que hace que las mentes bohemias y fumad.oras se rompan, germinen y florezcan con todo el violento furor del fuego.
Ey, ya viene el bocadillo.
Me voy.

Seguiremos en contacto

O tal vez no.

lunes, 20 de julio de 2015

Fire in my mind

Seré muy breve.
Hoy me desperté a las cuatro de la mañana. A las y media ya estaba en la ducha.
Salí de casa a las cinco y media en un taxi que me timó.
Me metí en un tubo de acero y plástico con alas para llegar a un infierno de asfalto lleno de posibilidades.
Estuve con mi hijo, solos, él y yo, visitando el museo de cera; me gusta el museo de cera. Su ambiente es único. Tiene un aire nostálgico que me llena el alma de melancolía.
Estuvimos viendo a famosos de todos los tiempos, viajamos en el Tren del Terror y visitamos el pasaje de los crímenes.
Impagable.
Salimos y charlamos toda la tarde por calles de fuego.
Impagable.
Tengo la sensación de que me estoy despidiendo, pero jamás dejaré de estar a su lado; algo se ha roto dentro de mi y no se cómo arreglarlo y lo más importante, no quiero arreglarlo.
Y ahora estoy en la habitación de un hotel, el aire acondicionado a tope, replánteandome la vida, dibujando en mi libreta el boceto para un nuevo tatuaje, recordando tiempos mejores, hechando de menos un porrito de marihuana y escribiendo este post.
Tal vez mañana intente conseguir algo de marihuana o hachís para pasar las noches.

Seguiremos en contacto.

miércoles, 15 de julio de 2015

El lector de especies extintas

Hola... ¿Qué tal tu cond....
A la mierda, ya vale de chorradas. Paso de escribir siempre el mismo encabezado.
Libros, libros, libros...
Que grandioso invento.
Te acercan a la verdad, te informan, te destruyen, te divierten.
Que te voy a contar que tú no sepas.
Pero lo que te voy a contar, eso si que no lo sabes.
Te desvelaré algo de mi pasado.
Aprendí a leer más pronto de lo normal, según me dijo mi madre. A los catorce, jajajaja, chiste fácil. No pude resistirme.
No en serio, aprendí con cuatro años o por ahí y desde entonces no he parado. Es cierto que en los últimos meses me cuesta concentrarme en la lectura de textos largos pero lo intento.
Esta historia que te voy a contar es una vivencia de mi pasado.
Recuerdo estar sentado en verano en un sillón de cuero, bueno, más bien skai de color rojo. Una suave brisa se colaba por la ventana haciendo que los visillos del salón ondeasen casi de un modo fantasmal. Sobre mis muslos cubiertos por pantalones cortos, abierto casi por la mitad, el grueso tomo de una enciclopedia.
La ilustración que me tenía boquiabierto era la de un Tiranosaurio Rex devorando el costado de un Triceratops en una tormentosa noche.
Es evidente que aquella violencia y sangre me marcaron. Me enganché a los dinosaurios durante una temporada, bueno, a que niño no le gustan los dinosaurios. Aunque no nos damos cuenta de que en realidad los dinosaurios matan a la fantasía y a la magia. Sí, la matan.
¿Qué tiene de fantástico un Rex?, ¿y de mágico?
Yo te lo digo; nada.
En cambio un dragón... eso son palabras mayores, pero vas, coges un libro de ciencia y te joden diciéndote que los dragones escupefuego no existen, pero que los dinosaurios si existieron. Coño, de un plumazo te hacen envejecer diez años. Es una putada saber que a dos bichos como esos no los vas a ver en tu puta vida.
Da igual, en aquellas enciclopedias, en mi casa había cuatro, aprendí cosas bestiales, vi un Sputnik, los planetas, la luna, planos de piramides cortadas en secciones, las caravelas de Colón, la segunda guerra mundial, aviones de combate, buques de guerra, anatomía, química, caballeros medievales con sus caballos, Stonehenge, la guerra civil española, castillos, poemas de Rafael Alberti, motores, esqueletos y momias, Altamira, aparatos genitales, el corazón, murciélagos y un largo etcétera.
No había nada de magia allí pero bueno, eso lo estudié con otros libros.
El motivo de todo esto es que ya no hay enciclopedias en las casas, o tal vez no como antes, que eran casi un objeto decorativo obligatorio en los salones de los setenta.
Son libros que están en vías de extinción. Yo en mi casa tengo un montón de libros pero no tengo enciclopedias y la verdad es que las hecho mucho de menos.
Añoro estar allí sentado, al fresquito de una tarde de verano con aquel pesado tomo, haciendo revolotear los dedos de mis pies descalzos y aprendiendo los secretos del universo recopilados hasta los años setenta.
Ah, que tiempos aquellos, en los que no tenía internet.
Era bonito tener tres o cuatro tomos esperando a tus pies y un mogollón más esperando en las estanterías. Todo el universo estaba allí. Joder, un rudimentario internet de celulosa que pesaba un montón. Un internet con olor a papel grueso, tinta y cubiertas de imitación al cuero.
Que nostalgia.
Mi madre venía con un vaso de leche fría con colacao, lo dejaba en la mesilla con una sonrisa y desaparecía de nuevo. Ni se fijaba en lo que estaba leyendo aquel niñito impresionable.
¿Sabes lo que me impresionaba?. El cuadro "La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp" de Rembrandt. Ver a aquel hombre vestido de negro sujetando con unas pinzas los tendones parecidos a chicle del brazo descarnado de un cadaver me inquietaba bastante. No era el hecho en sí, eran los espectadores. Yo no sabía muy bien de qué iba el cuadro pero me daba mal rollo. No me equivoqué, años más tarde supe que el cadaver era el de un delincuente ajusticiado en la horca.
En cambio me gustaba mucho mirar el cuadro "El triunfo de Baco" de Goya, no se por qué pero me resultaba agradable
Ay, si hubiese tenido internet entonces...
¿Tú tienes idea de lo que significa tener acceso a tanto conocimiento y no ser capaz de acceder a él por falta de tiempo?. Es frustrante.
¿De qué coño va esto?. Antes tenía mucho tiempo y ganas pero no tenía acceso.
Ahora tengo acceso y ganas pero muy poco tiempo.
Uf... estoy muy fumado y no debo seguir divagando.
Así que...

Seguiremos en contacto.

martes, 14 de julio de 2015

Cuestión de olfato

Hola... ¿Qué tal tu condena?
¿Sabes?, en el cole me enseñaron que existían cinco sentidos, putos mentirosos.
Me engañaron con eso y con los estados de la materia, malvados...
Ahora que soy mayor se que hay muchos más que cinco sentidos y que mis profes tampoco lo hicieron con mala intención. Si te interesa saber cuáles son vas a la wikipedia y los buscas, pero yo quería contarte algo acerca de uno de mis sentidos favoritos; el olfato.
Y tu dirás, que tipo más raro, tiene sentidos favoritos y todo.
Pues sí, así soy yo, gilipollas perdido de nacimiento.
Los entendidos en esto de las palabras serias dicen que el del olfato es el sentido más evocador y yo, el más iletrado de los bloggers, estoy de acuerdo con esa afirmación, por eso es mi favorito.
Ahh, el olfato. El olfato me hace recordar tantas cosas. Una vez que huelo algo, supongo que a ti te pasará igual, de inmediato mi mente lo asocia con vívidas imágenes. Recuerdo un perfume en concreto, la verdad es que no se de qué perfume se trata; solo se que es un perfume de mujeres mayores de esas con pasta, ya sabes cuáles; sesentonas adineradas de esas que se tiñen el pelo de color lila. Joder, ¿por qué se tiñen las viejillas con ese color?. Ojito, que no soy un pervertido gerontófilo ni nada de eso, esta historia que te voy a contar no es sucia, creo.
La cosa es que alguna vez, paseando por Mesa y López he olido esa fragancia y mi mente vuela al pasado; a las navidades de hace treinta años, por lo menos.
Te cuento.
Verás, en su juventud, mi abuela, una niña nacida en 1917 sirvió en una casa de gente rica. Ya desde muy niña, no tendría más de diez años, fue acogida por esa familia que practicó con ella la más horrible de las esclavitudes. Vamos a ver, no la torturaban ni nada de eso, pero coño, poner a trabajar a una niña. Ya se que eran otros tiempos y todo eso, pero coño...
Pues bueno, imagínate... Las Palmas, 1927 (aprox), la primera guerra mundial no era más que un mal recuerdo, el Charlestón aún hacía furor en las radios de válvulas, nuevas modas se imponían y luego estaban todos aquellos fantásticos y maravillosos inventos. Casi no había coches en las calles, que coño, casi no había ni calles. Ya te digo, otros tiempos.
No tenían internet y eran mucho, mucho más felices. Supongo que cuando alguien de dentro de cuarenta o cien años escriba algo por el estilo a este blog dirá, "joder, no tenían neuranet (pendiente de patente)"
Bueno, me estoy enrollando como una persiana pero creo que en el fondo te gusta que divague.
Te decía que mi abuela sirvió en casa de esa familia, una de las más influyentes familias de la élite burguesa de Gran Canaria. Y según me contó, no lo pasó mal, trataba con los animales, tenían un mini-zoológico o algo. Trabajaba interna y creció en esa casa. Se convirtió en parte fundamental de la familia y todo eso. Me contó algunas anécdotas chulas que tal vez algún día te cuente a ti.
Pasó el tiempo y mi abuela se casó con mi abuelo así que dejó de servir en la casa de la gente rica para servir en su propia casa de gente pobre.
Total que esa familia nunca olvidó a mi abuela y tuvo un trato amable con ella hasta el fin de los días de la señora de la casa. Antes de que eso sucediera, la muerte de la señora, digo, mi abuela iba todos los años a la casa de la familia por navidad. Supongo que le darían aguinaldo o algo, ya sabes, esas tradiciones antiguas. Cuando fui lo suficiente mayor me tocó el turno.
Yo nunca serví a la familia y en realidad no recuerdo mucho de todo aquello pero recuerdo entrar en aquella casa con un batiburrillo de sentimientos bullendo en mi cabecita; miedo, sobre todo miedo y nervios. También algo de vergüenza; no me gustaban los desconocidos, ahora los adoro.
Ibamos en taxi, o nos llevaba mi abuelo en su mini. Jajajaja, imagínate, mi abuelo que era como un tanque con heridas de metralla en las piernas, conduciendo el mini, jajajaja y mi linda abuelita a su lado, orgullosa. Que bueno, se me saltan hasta las lágrimas. Mi madre en silencio, con su largo pelo negro y yo, yo grabándolo todo para terminar recordándolo un montón de años después y escribirlo en un blog.
Las verjas abiertas y negras, y un camino de grava flanqueado por cipreses (lo de que eran cipreses lo supe décadas después). Yo estaba incómodo, no me gustaba que el coche de mi abuelo no entrase, pero él se bajaba y andábamos todo el camino hasta la casa. Ahora lo pienso y todo tenía un aire de ritual de pleitesía, o tal vez soy yo que lo veo con los ojos de un cuarentón fumado y amargado.
Lo recuerdo todo como muy grande y ominoso, me daba miedo al principio, ya te dije. No me acuerdo bien ni mucho del resto de la casa pero si el salón donde estaba la señora de la casa. Lo recuerdo oscuro y muy recargado y en el fondo, sentada en una butaca grande y verde estaba ella, la Señora. A sus pies había un regalo del que yo no podía apartar los ojos. Ya aquello no me daba tanto miedo, como tenerlo si había una mujer muy amable con un regalo delicadamente envuelto a sus pies (fucking interesado...).
Algo me decía que era para mi, y efectivamente, estaba claro. Un papel de regalo como aquel, tan colorido solo podía contener algo para un niño y yo era el único niño que estaba en aquel salón; blanco y en botella, Calcio 20.
Era una ametralladora de esas que soltaban chispas, muy cutre, pero a mi me encantaba. A partir de ese momento mi mente divagaba con imágenes mías disfrazado de Jason, el tipo más sombrío de Comando G disparando contra malvados con mi ametralladora de aspecto futurista. No me atrevía a apretar el gatillo, pues hacía mucho ruido y por aquel entonces era un niño muy educado, así que sólo fantaseaba. Lo que pasó en aquella reunión es un misterio para mí, tal vez algún día le pregunte a mi madre.
Nos marchamos al rato, no duró mucho y yo disfruté de lo lindo con aquel regalo.
Pasó el tiempo y con él, el año.
Y ese año se volvío a repetir el ritual y, sorpresa, la misma ametralladora. Al año siguiente igual. Y al otro.
Pero a mi no me desagradaba, me gustaba aquel juguete, además nunca me duraba un año.
Un día, no se muy bien por qué, dejamos de ir.
Supongo que la señora murió o algo.
Y ya no tuve más ametralladoras de chispas como aquellas.
Y tu dirás que a que viene todo este rollo, pues mira todo lo que se saca con el olfato.
Ahora mismo solo huelo a marihuana y a miel.
Y ¿por qué te hablé del olfato hoy?. Ah si, porque hoy estaba rebuscando en mi Caja de los Placeres y encontré algo pequeño, un frasquito que tenía casi olvidado.
Lo destapé y entonces una oleada de recuerdos vinieron a mi mente.

Seguiremos en contacto.

lunes, 13 de julio de 2015

Mal

Hola... ¿Qué tal tu condena?
Hoy estoy mal, muy mal pero tenía ganas de escribir un poquito.
Creo que algo dentro mi está muy mal, bueno, eso ya lo sabes; mi paso por el módulo psiquiátrico no fue un éxito.
Me hipermedicaron con el fin de doblegar mi mente desequilibrada pero al final no sirvió para mucho. En aquellos tiempos la medicación mantenía a raya a los demonios, me mantenían tranquilo y estable, pero claro, esa situación no era real.
Mis demonios, ahora desatados y bien despiertos, están trasteando ahí arriba todo el puto día, toqueteando conexiones neuronales y metiendo en mi cabeza ideas peligrosas y refrescantes.
Me mienten diciendo que todo va a salir bien, que cabrones, pero por otro lado, me agrada la idea de pensar que de entre todas esas mentiras, se escapó alguna verdad.
Menos mal que tengo métodos para adormecerlos, la marihuana va muy bien a veces; otras veces es el alcohol el que me ayuda.
Todo esto me lleva a plantearme algo; me estoy destruyendo poco a poco. Tal vez sea lo que necesito.
Uno de mis tatuajes va de eso, de renacer a través de la destrucción.
Esa idea me gusta.
Y si después de detruirme no hay vuelta atras, pues nada, que me quiten lo bailado.

Seguiremos en contacto.

sábado, 11 de julio de 2015

Sin libertad

Hola... ¿Qué tal tu condena?
Hoy seré muy breve. No estoy de humor.
De hecho, estoy bastante mosqueado.
Voy por la calle, miro a la gente y veo que no hay respeto por la libertad. Alguien dijo que la libertad de uno termina donde empieza la libertad del otro. Pues no estoy de acuerdo.
La libertad no entiende de fronteras, los límites la unifican, la encarcelan.
La libertad es caos. Pero claro, vivimos en una sociedad y hay determinadas normas sociales. De acuerdo, pero eso no significa que uno tenga que seguir la corriente principal de pensamiento y obra para ser legal.
¿O tal vez si?
Lo que sí es un hecho es que la mayoría de la gente se mete donde nadie les llama, y te miran con cierto desprecio cuando no actuas de la forma que se supone que debes hacerlo y eso ya me cansa.
No, no me cansa.
Me cabrea.
Quiero ser libre, coño.
Si tú quieres seguir esclavizado, monitorizado y vigilado me alegro por tí pero no me jodas.
¿Me miras mal porque te ofenden mis ansias de libertad?
Se cuál es la puta solución; no me mires.
Fácil, ¿verdad?
Pues hazlo, joder.

Bueno...
Seguiremos en contacto.

viernes, 10 de julio de 2015

A solas

Hola... ¿qué tal tu condena?
Como puedes comprobar, he regresado pronto, tal como prometí.
Me gustaría hacerte partícipe de todas las cosas que pasan por mi cabeza a lo largo del día pero, ni tú tienes ganas de leer todas esas tonterías, ni yo tengo tanto tiempo para escribírtelas todas.
Es que son muchas. Muchísimas. Tal vez demasiadas.
Sin ir más lejos, lee esta tontería.
Estoy escribiendo esta entrada sentado en el sofá en la posición del Loto. La luz está apagada y en mis oídos suena "You turned the tables on me".
A mi derecha tengo un cenicero, bueno, en realidad es la chapa de la cerveza fresquita que tengo a mi izquierda. De mis labios cuelga un humeante porro de marihuana y entre las manos sostengo el movil, cuya luz, supongo, iluminará mi rostro con un brillo blanquecino y no muy natural; aunque una cosa es cierta, esta luz le sienta de puta madre a la marihuana. Preciosas esculturas de humo, magia y placer se estrellan con sensualidad contra la superficie del movil y mis manos. Algunas se pierden en la oscuridad y se me ocurre que, tal vez, jamás se romperán. Sería bonito, ¿no crees?.
Me habría gustado que las vieses.
El flujo de mis pensamientos es errático, cosa normal ya que estoy colocadísimo, pero es a la vez inmediato y certero. Vamos, que va a toda hostia. Debería tener al menos diez o doce brazos para escribir todos los pensamientos paralelos que arden en mi cerebro. Tímidos chispazos creativos, lánguidas llamas de inventiva, descontrolados incendios de excitante imaginación. Todo eso está ahí metido y apretujado; y está como loco por salir. Quiere quemar tu mente, abrasar tu alma, calcinarte el espíritu, carbonizar tu ...
Solo bromeaba.
Lo que en realidad queremos, mis ideas y yo, es que te desconectes unos minutitos y estemos a solas. Hoy no te llevará mucho.
Eso me gusta.
Estar a solas contigo.
Saber que tú estás ahí en algún lugar del espacio y el tiempo y que yo estoy aquí escuchando un swing. Es un acto muy íntimo, una suerte de comunión digital y mental.
Pero lo bestial viene ahora.
Lee con atención.
Lo mejor de todo es que tú sabes que yo siempre estaré aquí, detenido en el tiempo, escuchando un swing, dando una calada a un porro mientras escribo en el movil; contemplando apenado el suicidio de las bonitas esculturas de humo y esperando poder visitar algún día el museo de las que huyeron.
En cambio tú, tú me leeras desde un tiempo en continuo movimiento y en cualquier parte del universo. Siempre me leerás desde mi futuro y yo siempre te escribiré desde tu pasado.
¿No me digas que no es mágico?
Es una bonita idea.
Es una pasada. Uy, eso ha sonado en mi mente así: "paaaasssssssssssaaaaaaaddaaaa", todo colocado, jajaja.
Me atrevería a escribir que te has reído, ¿no?.
¿Ni un poquito?. Venga, ¿en serio?.
Bueno, menos mal que no me dedico a la comedia.
¿Sabes?, me gusta escribir para tí. Creo que no me juzgas.
Ay, podría escribir tantas, tantísimas cosas.
Lo dejo por hoy que me he puesto nostálgico

Seguiremos en contacto.

martes, 7 de julio de 2015

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Hola... ¿qué tal tu condena?
¿Aún te dejan buscar cosas en internet?. Que bueno, aprovéchalo mientras puedas porque creo que ya queda poco.
Te voy a decir algo.
Lee con atención: "me estoy fugando"
Ya casi estoy fuera. Y lo mejor de todo es que los putos carceleros no lo saben.
He estado planeándolo durante casi un año. La idea surgió sin más, un débil chispazo en mi cerebro; sabía que algo en mi interior no estaba bien y un mágico catalizador lo activó todo. Luego fui moldeándo esa idea poco a poco y con cariño, y entonces, de repente, me di cuenta de que había estado toda la vida equivocado. Que palo.
Fue entonces cuando decidí enmendar mi error. Dicen que de sabios es rectificar. No creo ser un sabio por encauzar mi vida y salir de este puto penal.
Gracias a ese acto de redención moral e intelectual, en este año he abandonado las drogas legales y las he sustituido por algunas ilegales y más placenteras que las pastillas recetadas. He cubierto mi piel con tinta haciendo que manos expertas tracen sobre ella oscuros símbolos mágicos cargados de significado a través de los cuales, si pudieses descifrarlos, conocerías mi pasado y mi futuro. He pedido a una sacerdotisa de ojos de hielo que perfore mi piel con titanio a cambio de un módico precio y un poco de sangre.
He olvidado las creencias establecidas y abrazado religiones prohibidas para luego abandonarlas sin miramientos. Me he convertido en un anarquista religioso.
He llorado horas y horas en un rincón hasta secar mis ojos enrojecidos por el pesar.
He atravesado las nubes y he soñado despierto e ilusionado bajo la lluvia viendo arder llamas mojadas.
He caminado sólo en la oscuridad mientras las estrellas danzaban en el cielo.
He conocido a personas diferentes, buenas y malas, adorables y repulsivas.
Me han regalado caricias y me han pegado.
He debilitado mi alma y fortalecido mi cuerpo.
He leído libros prohibidos y contemplado salvajes atrocidades.
Visité el paraíso y caí en el más frío e insondable de los abismos.
Amé, odié, reí, canté, fumé, bebí, corrí, sangré, adoré, hechicé, destruí, ardí, robé, dibujé, escribí, discutí, crecí, viajé, abracé, regalé, medité, descubrí, creé, soñé, vomité, deseé, sufrí, trabajé, huí, enfermé y tomé café, mucho café.
Estudié el Tarot y no me sirvió de mucho, subí escaleras de piedra para descubrir placeres desconocidos; bajé a sórdidos lugares para escuchar música infernal y viajé en el humo de un porro para encontrar el secreto del universo. Fui repudiado por seres queridos, conseguí hacer un anillo perfecto de humo y entre otras cosas, terminé de hacer está entrada en el blog colocado hasta las cejas de cerveza y marihuana.
En definitiva, he hecho mi Voluntad.
Ha sido extraño y gratificante; algunos de mis conocidos se han mostrado ofendidos con mi forma de actuar pero no pienso disculparme.
Al carajo.

En fin, seguiremos en contacto y esta vez será en breve.