viernes, 18 de septiembre de 2015

Mis disculpas

Hoy he pasado un día horrible.
He llorado y llorado.
He gritado.
Me he desgarrado la garganta gritando.
Estoy afónico y aún me quedan muchos gritos y pena que soltar.
Estar pasando por ésto con la edad que tengo me parece adecuado.
Tal vez, si tuviese menos años y menos experiencia no podría superarlo y créeme, me está costando un huevo.
He arrastrado a alguien en mi proceso de descubrimiento del dolor y eso si que me jode. Si estás leyendo esto, te pido disculpas.
Jamás debí ponerte en esta situación.
Imagínate, un tipo de cuarenta y uno llorando a moco tendido, sentado en el borde de un muelle mientras la lluvia le cala hasta los huesos.
¿Se puede caer más bajo?
Pues si, si se puede.
Ese tipo de cuarenta y uno en su descanso para comer se mete en su coche, se fuma un porro y se pone a gritar hasta que se queda dormido.
Patético.
En fin es lo que hay.
Si te soy sincero solo escribo esto para que sepas que si no escribo más en el blog es porque no me encuentro nada bien.
A veces tengo ganas de desaparecer pero no me entiendas mal. No quiero dejar de existir, creo que soy demasiado cobarde para suicidarme. O demasiado valiente, no lo sé.
Lo que quiero es irme.
Visitar otros paises.
Equivocarme.
Enamorarme con libertad.
Reir y llorar sin mirar atras.
No sé.
Tal vez si me lees, puedes entenderme.

Discúlpame.

Espero seguir en contacto