Hola... ¿Qué tal tu cond....
A la mierda, ya vale de chorradas. Paso de escribir siempre el mismo encabezado.
Libros, libros, libros...
Que grandioso invento.
Te acercan a la verdad, te informan, te destruyen, te divierten.
Que te voy a contar que tú no sepas.
Pero lo que te voy a contar, eso si que no lo sabes.
Te desvelaré algo de mi pasado.
Aprendí a leer más pronto de lo normal, según me dijo mi madre. A los catorce, jajajaja, chiste fácil. No pude resistirme.
No en serio, aprendí con cuatro años o por ahí y desde entonces no he parado. Es cierto que en los últimos meses me cuesta concentrarme en la lectura de textos largos pero lo intento.
Esta historia que te voy a contar es una vivencia de mi pasado.
Recuerdo estar sentado en verano en un sillón de cuero, bueno, más bien skai de color rojo. Una suave brisa se colaba por la ventana haciendo que los visillos del salón ondeasen casi de un modo fantasmal. Sobre mis muslos cubiertos por pantalones cortos, abierto casi por la mitad, el grueso tomo de una enciclopedia.
La ilustración que me tenía boquiabierto era la de un Tiranosaurio Rex devorando el costado de un Triceratops en una tormentosa noche.
Es evidente que aquella violencia y sangre me marcaron. Me enganché a los dinosaurios durante una temporada, bueno, a que niño no le gustan los dinosaurios. Aunque no nos damos cuenta de que en realidad los dinosaurios matan a la fantasía y a la magia. Sí, la matan.
¿Qué tiene de fantástico un Rex?, ¿y de mágico?
Yo te lo digo; nada.
En cambio un dragón... eso son palabras mayores, pero vas, coges un libro de ciencia y te joden diciéndote que los dragones escupefuego no existen, pero que los dinosaurios si existieron. Coño, de un plumazo te hacen envejecer diez años. Es una putada saber que a dos bichos como esos no los vas a ver en tu puta vida.
Da igual, en aquellas enciclopedias, en mi casa había cuatro, aprendí cosas bestiales, vi un Sputnik, los planetas, la luna, planos de piramides cortadas en secciones, las caravelas de Colón, la segunda guerra mundial, aviones de combate, buques de guerra, anatomía, química, caballeros medievales con sus caballos, Stonehenge, la guerra civil española, castillos, poemas de Rafael Alberti, motores, esqueletos y momias, Altamira, aparatos genitales, el corazón, murciélagos y un largo etcétera.
No había nada de magia allí pero bueno, eso lo estudié con otros libros.
El motivo de todo esto es que ya no hay enciclopedias en las casas, o tal vez no como antes, que eran casi un objeto decorativo obligatorio en los salones de los setenta.
Son libros que están en vías de extinción. Yo en mi casa tengo un montón de libros pero no tengo enciclopedias y la verdad es que las hecho mucho de menos.
Añoro estar allí sentado, al fresquito de una tarde de verano con aquel pesado tomo, haciendo revolotear los dedos de mis pies descalzos y aprendiendo los secretos del universo recopilados hasta los años setenta.
Ah, que tiempos aquellos, en los que no tenía internet.
Era bonito tener tres o cuatro tomos esperando a tus pies y un mogollón más esperando en las estanterías. Todo el universo estaba allí. Joder, un rudimentario internet de celulosa que pesaba un montón. Un internet con olor a papel grueso, tinta y cubiertas de imitación al cuero.
Que nostalgia.
Mi madre venía con un vaso de leche fría con colacao, lo dejaba en la mesilla con una sonrisa y desaparecía de nuevo. Ni se fijaba en lo que estaba leyendo aquel niñito impresionable.
¿Sabes lo que me impresionaba?. El cuadro "La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp" de Rembrandt. Ver a aquel hombre vestido de negro sujetando con unas pinzas los tendones parecidos a chicle del brazo descarnado de un cadaver me inquietaba bastante. No era el hecho en sí, eran los espectadores. Yo no sabía muy bien de qué iba el cuadro pero me daba mal rollo. No me equivoqué, años más tarde supe que el cadaver era el de un delincuente ajusticiado en la horca.
En cambio me gustaba mucho mirar el cuadro "El triunfo de Baco" de Goya, no se por qué pero me resultaba agradable
Ay, si hubiese tenido internet entonces...
¿Tú tienes idea de lo que significa tener acceso a tanto conocimiento y no ser capaz de acceder a él por falta de tiempo?. Es frustrante.
¿De qué coño va esto?. Antes tenía mucho tiempo y ganas pero no tenía acceso.
Ahora tengo acceso y ganas pero muy poco tiempo.
Uf... estoy muy fumado y no debo seguir divagando.
Así que...
Seguiremos en contacto.
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