Esta entrada la escribo desde el movil. A ver que tal funciona la aplicación de Blogger para Android.
Vamos a ver, hoy he estado en la playa y me he dado cuenta de la mala educación de algunas personas y/o usuarios de la playa.
Entiendo que la playa es un espacio finito y en los días como hoy, un día de esos en los que el sol raja las piedras, el espacio es aún mas finito.
Pero gracias a dios, al gran arquitecto o a Mortadelo, en Gran Canaria tenemos un montonazo de playas. También gracias a ese mismo dios, tenemos un huevo de gente que quiere ir a las mismas playas.
Ahora bien, parece que ese dios se dejó la educación de algunos playeros en su nube o donde coño sea que viva.
Que huevazos tienes, macho.
Veréis, yo tengo un niño, tiene cinco años e intento criarlo y educarlo dentro de una sociedad de personas civilizadas y no de seres primitivos, procurando que sea respetuoso con el prójimo y todo eso. Y digo esto porque hay gente que tienen niños de más edad que el mío y que por lógica deberían ser más civilizados.
Pues fíjate que no.
A veces, como hoy, las ves llegar de lejos, se que suena a estereotipo, pero en serio, estás tranquilo con tu familia en tu metrito cuadrado que tanto te ha costado conseguir,cuando de repente, algo, no se, una mala sensación se apodera de ti. Tal vez es ese temblor que destruye tu castillo de arena de forma incomprensible o esa gélida ráfaga de brisa que trae consigo el olor de la guerra y que pone tu sombrilla del revés.
No se que es.
Lo cierto es que, como decía, ves venir a las tribus bárbaras de lejos. Parecen los Moradores de las arenas de Star Wars. Casi puedo ver los Banthas cargados de neveras y sombrillas arrastrando tras de si una nube de humo de porros y cigarrillos.
En ese momento, comienzas a rezar todo lo que recuerdas de tu primera comunión e incluso prometes poner velas a San Playero de la Incorrupta Toalla si esa gente no se pone cerca de ti.
Da igual lo que reces, sabes que te van a tocar cerca y te van a joder el día de playa, y por eso sabes que dios no existe o que pasa de ti ya que sólo te acuerdas de él en momentos desesperados.
Y entonces empieza la fiesta.
Tu metrito cuadrado comienza a llenarse de humo, de ruido, de chiquillos impertinentes que saltan por encima de tu toalla.
Ellos, los machos de la tribu, según llegan y descargan se largan a la orilla de la playa con sus tatuajes y sus cervecitas a mirar a las pibitas y a controlar la marea.
Ellas, las matriarcas, comienzan a joder la playa, clavando miles de colillas en la arena y dejando la playa hecha mierda, pero claro, no sin antes soltar a sus pequeñas y adorables bestezuelas para que jodan a todo bicho playero viviente.
Creo que si tuviera la oportunidad de ver la jugada desde un helicóptero sería como esa escena de un episodio de Los Simpsons en la que Hommer libera gas tóxico radiactivo sobre una plantación de maíz (millo en canarias) y deja un círculo seco y grisáceo.
Si, porque la gente tranquila comienza a ponerse de mala leche, a mosquearse con los chiquillos, que no tienen la culpa de tener como padres a los Moradores de las arenas, y al final se alejan o se van de la playa, con las consiguientes sonrisas de triunfo de las matriarcas que ya preparan las tortillas y ensaladillas para después echarse un binguito.
De verdad, la puta mala educación no es decir palabrotas; nuestro diccionario esta lleno de palabrotas geniales y que deben usarse. Como decían los Chanantes "Hijo de puta, hay que decirlo más"
No, la puta mala educación es dejar la playa hecha mierda y actuar como una puta plaga extraterrestre.
Y encima hoy me quemé la espalda.
Hay que joderse.
Jaaaaaa que graciocillo eres, pero desafortunadamente tiene más razón que un santo por eso ya yo a la playa no voy casi nunca ni domingo ni festivos solo entre semana cuando puedo y mis vacaciones porque para estar peor que en mi santuario osea mi peo de cada(mal llamada por una prima mía por lo pequeña) para no disfrutar y pasarlo mal me quedó en ella tan feliz o leo,, oigo música etc
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